Nidal Malik Hassan al banquillo de los acusados en corte marcial en Texas

Se representa él mismo

Se representa él mismo

Ningún soldado estadounidense ha sido ejecutado desde el año 1961. De ser encontrado culpable, Nidal Malik Hasan de 42 años enfrentaría la pena capital.

Dallas: KUVN

Por Ana María Vargas

FORT HOOD, Texas - El juicio en una Corte Marcial de Fort Hood contra el Mayor Nidal Hasan, presunto responsable de haber perpetrado la peor matanza contra una base militar en territorio estadounidense, ha sacado a relucir la forma en que fue planificada esta  masacre que cobró la vida a trece personas y que dejo lesionadas a más de 30 la tarde del 5 de Noviembre del 2009.

Esta semana durante la fase de testimonios subieron al estrado varios soldados que vivieron los trágicos acontecimientos en el edificio 2003, al interior del Fuerte Hood.  Fueron dramáticos y estremecedores los momentos de terror que precedieron el presunto grito amenazante de Nidal Hasan: “Dios eres grande” lo que dió pie a una pesadilla que se prolongo por varios minutos contra soldados desarmados, sus propios compañeros.

La mayoría pensaba que se trataba de un entrenamiento, sin embargo conforme los presentes caían abatidos heridos o muertos, revelo sus malévolas intenciones de abatir al mayor número de soldados por aparentemente estar en contra de la guerra que se libra contra musulmanes en Afganistán.

Describieron la forma en que se refugiaron entre cubículos, escritorios en un intento desesperado por escabullirse de las balas o escapar de la escena. Narraron cómo el sospechoso se abría paso a paso entre las diferentes estaciones, accionando y recargando su arma, que portaba doble rayo laser, diurno y nocturno, con un evidente entrenamiento militar.

Varios soldados describieron como vieron morir a sus compañeros, la desesperación de otros que a pesar de sus lesiones, intentaban esconderse para evitar ser rematados por las balas. Varios de los presentes fueron impactados por más de una bala, algunos presentan heridas, con secuelas que sufren hasta la fecha.

Fueron trece las víctimas mortales, doce soldados y un civil. Entre los fallecidos figura la oficial Franchesca Vélez que tenía 21 años y que estaba embarazada. Ella sufrió un tiro en el cuello y a pesar de la gravedad de su lesión, suplicaba porque salvaran a su bebé ya que estaba embarazada.

Una semana por demás gráfica con la presentación de evidencias. Agentes del FBI exhibieron un video de la escena, horas después del ataque. Los cuerpos de las víctimas aún yacían en el piso entre restos de muebles, pertenencias, escombros de lo que marcó la vida de todos los que habitan en esa Base Militar en Killeen, Texas.

Afirman que la escena era caótica y que guardaba un alto contenido violento. El involucrado en la recuperación de evidencia lo calificó como un hecho inusual ante el elevado número de evidencias en el lugar de la tragedia.

Para comprender la dimensión de este atentado… Un experto en trayectoria balística del FBI lo calificó como el peor escenario criminal que ha presenciado en su carrera, por la dimensión del área afectada, con más de 50 diferentes trayectorias sólo al interior del edificio, donde también se recuperaron 146 casquillos, pero en total sumaron 320. Además se obtuvieron en la escena seis cargadores repletos de balas, con 20 y 30 cargas cada uno.

Una llamada al 9-1-1 efectuada por una enfermera, permitió escuchar las múltiples detonaciones conforme se acercaba al lugar donde ella se resguardaba, acompañada de gritos de terror, de confusión que emulaban los presentes en un desesperado intento por frenar su matanza.

Médicos forenses apoyados con fotografías identificaron y describieron las lesiones de las personas que perdieron la vida.

Gráficas mapas, cientos de evidencias que permiten  tener una idea más precisa del amplio espectro de la tragedia así como la dimensión del daño, de los alcances de esta maquiavélica planeación de un hombre que, según informes de la fiscalía, gastaba semanalmente entre 200 y 300 dólares para la compra de municiones.

Un  juicio que por su naturaleza misma ha generado intensa polémica ante la decisión de Hasan de representarse a sí mismo y sus intenciones de morir como mártir en caso de ser ejecutado, como lo aseveró en un reporte médico donde lo consideraron apto para ser enjuiciado.

Ningún soldado estadounidense ha sido ejecutado desde el año 1961. De ser encontrado culpable, Nidal Malik Hasan de 42 años nacido en Virginia de padres Palestinos, enfrentaría la pena capital.