Exodo de niños centroamericanos a Estados Unidos es alentado por rumor

Francisco Portillo

“Este rumor se expandió desde hace más de tres meses y la gente se lo creyó”, expuso Portillo en rueda de prensa, tras hacer un llamado a no enviar a los niños a Estados Unidos ya que “esto no es un juego y es un verdadero peligro”.

- Notimex

Se creyeron falsas esperanzas

El éxodo que ha traído miles de niños centroamericanos a Estados Unidos en los últimos meses fue alentado por un rumor en El Salvador, Guatemala y Honduras, pero ahora es una crisis humanitaria, dijeron activistas proinmigrantes.

Francisco Portillo, líder de la Organización Hondureña Francisco Morazán, señaló que decían que los niños que ya tenían a sus padres en Estados Unidos y que vinieran solos, serían detenidos tras cruzar la frontera, pero se les daría un permiso de estancia para seguir un proceso legal.

“Este rumor se expandió desde hace más de tres meses y la gente se lo creyó”, expuso Portillo en rueda de prensa, tras hacer un llamado a no enviar a los niños a Estados Unidos ya que “esto no es un juego y es un verdadero peligro”.

Los activistas se reunieron junto a abogados migratorios para informar a la comunidad sobre el trabajo que realizan para contactar a los niños con sus padres y presentaron los casos de dos menores que llegaron hace poco a territorio estadunidense.

Héctor Carballo, representante de la oficina del legislador de Florida, Joe Garcia, afirmó que “esta tragedia se ha convertido en un problema humanitario que no se resolverá hasta que el Congreso apruebe una reforma migratoria”.

El abogado de migración, Libio Lungo, expuso que no hay que darles falsas esperanzas a estos jóvenes, porque si bien tienen un familiar en Estados Unidos y son entregados a éste, el gobierno inicia un proceso legal para su deportación.

“En conclusión si vienen huyendo de la violencia en su país, aquí será también muy difícil que tengan paz y puedan trabajar o estudiar tranquilamente”, advirtió.

Por los rumores y la violencia en su país, Karla, de 17 años, huyó de El Salvador y tuvo que pasar cuatro semanas en una prisión migratoria y otras cuatro semanas en tránsito para llegar a la frontera con México.

“Yo tomé la decisión de venir (a Estados Unidos) porque en mi país hay mucha violencia y para tener un futuro mejor aquí”, dijo la joven al señalar que hizo el viaje con otras dos niñas, una de 10 años y otra de 11.

Otra joven de 15 años, Andrea, también salvadoreña, expuso su caso a través de su madre: Sandra, quien dijo que su hija le fue entregada hace dos meses en el aeropuerto internacional de Miami.

Andrea ya se presentó a una primera audiencia en una corte migratoria en Texas y su caso está en manos de un abogado.

“Cuando la detuvieron se comunicaron conmigo y luego me pidieron llenar un formulario. A los días me llamaron que tenía que comprar un vuelo a Miami e ir a recogerla al aeropuerto para seguir el proceso”, señaló Sandra, de 34 años, quien es indocumentada.

Portillo señaló que a través de la Organización Hondureña han localizado ya el paradero de cinco menores en centros de migración y los han puesto en contacto con su padres en Nueva Jersey, Louisiana, Los Angeles, Nueva York y Chicago.

Funcionarios del Departamento de Seguridad Interna señalaron que el comienzo del año fiscal en curso, el 1 de octubre de 2013, más de 52 mil niños, en su mayoría centroamericanos, han sido detenidos tras cruzar ilegalmente la frontera y han quedado bajo custodia del Departamento de Salud.